Haz ejercicio con un amigo
¿Te cuesta hacer ejercicio? Imagínate tener a un amigo que cuente contigo para hacer ejercicio todos los días. No vas a querer defraudarlo, ¿verdad? ¡Por supuesto que no! Es precisamente por esto que los compañeros de ejercicio pueden hacer una gran diferencia en tu rutina de ejercicios.
Se ha demostrado que el tener un compañero o cualquier otro sistema de apoyo aumenta significativamente las probabilidades de éxito de tu rutina de ejercicios. Si tienes un compañero que cuenta contigo para hacer ejercicio te sentirás mucho más comprometido a hacerlos. Tus amigos pueden animarte, mantenerte motivado y pueden ayudarte a que no te sientas tentado a volver a estar inactivo después de haber logrado emprender un programa de ejercicios.

A la búsqueda de pareja
Conseguir a un compañero de ejercicio puede ser muy fácil. Puedes buscar a un vecino que esté interesado en caminar contigo y puedes fijar una fecha con esa persona. Cuadren una hora todos los días para realizar las caminatas y decidan qué distancia desean recorrer juntos. De hecho, puedes caminar con un compañero de trabajo durante la hora del almuerzo. A esa hora pueden caminar hasta el lugar a donde vayan a almorzar o pueden caminar alrededor del edificio o del estacionamiento del lugar de trabajo. De igual forma, puedes caminar con un compañero de trabajo después de salir de la oficina, esto puede ayudarte a quitar el estrés y ventilar cualquier problema que haya podido surgir en el trabajo. Sólo recuerda empacar tu ropa y zapatos deportivos todos los días.
Tu pareja sentimental también puede ser un buen compañero o compañera porque puede mantenerte motivado. Además, te conoce lo suficientemente bien para no permitirte que inventes cualquier excusa para no hacer ejercicio. Algunos estudios han demostrado que las parejas que caminan juntas mejoran su relación ya que se distraen de los quehaceres diarios, como cancelar deudas y hacer diligencias, que le roban al matrimonio un poco de romanticismo y diversión. Asimismo, es una oportunidad excelente para comunicarse más y para compartir una experiencia positiva. Los ejercicios al aire libre también incrementan el nivel de serotonina y los ejercicios en general aumentan los niveles de endorfinas. Ambos químicos te hacen sentir feliz y optimista, lo cual te ayuda a sentirte mejor con tu relación.
Inclusive, tus hijos pueden ser muy buenos compañeros. Tienen un montón de energía y harán del ejercicio una actividad agradable para ti. Además, al hacer ejercicio con tus hijos, le estarás dando un buen ejemplo a seguir. Sin embargo, cuando quieras caminar con tus hijos es mejor que selecciones un destino que sea de su interés, como una sala de juegos de vídeo, un parque o una heladería. Asegúrate de caminar al mismo ritmo que tu hijo o hijos porque, de lo contrario, es muy probable que no quieran volver a acompañarte.