
Si de dietas se trata, la vida en pareja no siempre favorece a la mujer. Un estudio confirmó que no sólo consumen más grasas sino que la ingesta de calorías suele aumentar. A esto se suma que la nueva vida implica un verdadero choque de costumbres gastronómicas en las que él no suele ceder demasiado terreno.Discusiones que engordanAl principio, explican expertos de la Universidad de Newcastle, la pareja trata de complacerse a través de la comida, se esfuerza por coincidir a la hora de cena, acuerdan probar alimentos “nuevos”.Según la investigación, en esta primera etapa los hombres incorporan alimentos más saludables, verduras, frutas, muchos productos ajenos a sus heladeras de solteros. A las mujeres, les ocurre lo contrario: tienden a ganar peso e incrementar el consumo de alimentos con alto contenido de grasa y azúcar.Pero este escenario paradisíaco va cambiando a medida que pasan los meses y lo que sigue puede ser una batalla campal. “Que quiero mi sofrito en todo”, “Que por qué no hiciste pollo en salsa con papas”,Si te identificas con esto te recomendamos mantener tu dieta y si tu pareja no te ayuda es preferible tener una platica y optar por comer lo que cada uno desee, pero nunca dejar que tu fuerza de voluntad termine en los suelos.