Tentempiés ligeros para dietas bajas en calorías

Tentempiés ligeros para dietas bajas en calorías

Los tentempiés son recomendables si sigues una dieta baja en calorías, mantienen activo tu metabolismo y te ayudan a no llegar hambrienta a la siguiente comida, ¿te apetece?

Tentempiés dulces (Cada punto aporta 100 kcal)

* 1 vaso de yogur líquido
* 1 yogur natural entero (150 gramos)
* 1 yogur con frutas (150 gramos)
* 2 mandarinas
* 1 manzana
* 1 pomelo
* 1 naranja
* 1 plátano mediano
* 150 gramos de uvas
* 300 gramos de fresas o frambuesas
* 5 bizcochos de espuma o soletilla

Tentempiés salados (Cada punto aporta 100 kcal)

* 2 tomates
* 100 gramos de jamón de york bajo en grasas
* 120 gramos de pechuga de pavo
* 1/2 panecillo untado con una cucharadita de mantequilla y una loncha de queso
* 1 rebanada de pan de molde con una fina capa de paté
* 7 galletitas saladas

Bebidas (Cada punto aporta 100 kcal)

* 1 vaso de zumo de naranja natural
* 1/2 litro de zumo de tomate
* 1/2 vaso de leche entera
* 1/2 vaso de vino blanco seco
* 1 vaso de cerveza sin alcohol

Las claves para cuidar tu silueta sin pasar hambre

Las claves para cuidar tu silueta sin pasar hambre

Sin duda, la mejor dieta tanto si la pretensión es adelgazar como si se trata de mantener una buena salud y conservar nuestra figura, es aquella que contiene todo tipo de nutrientes en su proporción equilibrada y en su justa cantidad, para conseguirlo, es clave consumir la más amplia variedad de alimentos distribuidos de forma armoniosa durante el día.

En ocasiones, las señales de hambre que nos envían la boca, nariz, estómago y cerebro son muy intensas y nada parece resultar tan eficaz como visitar la nevera y atacar precisamente los alimentos que más dañan nuestra silueta, tales como patatas fritas, bollería o dulces cargados de azúcares, grasas y harinas refinadas.
Científicamente se ha descubierto, estando ampliamente comprobado y contrastado que este tipo de alimentos aumentan el deseo de comer debido a su elevado “índice glucémico” (velocidad/capacidad con la que un alimento (carbohidrato) eleva los niveles de azúcar en sangre) cuando existen otros que lo apagan y generan una sensación de saciedad más prolongada.

Así pues, los siguientes consejos estarán basados en el control del hambre e ingesta inteligente para que sobrellevar cualquier dieta resulte mucho más sencillo:

Hambre o… ¿sed?

Beber agua en cantidad suficiente es sin duda un remedio muy eficaz para cortar de forma rápida el apetito, este efecto es debido sencillamente a una cuestión de espacio, beber un gran vaso de agua ocupa sitio en el estómago y éste al sentirse lleno siente de forma instantánea menos necesidad de alimentos.
Otro aspecto importante que conviene destacar es que muchas personas creen que tienen hambre cuando lo que en realidad sienten es “sed”, confundiéndose dos necesidades bien distintas.
En la próxima ocasión que se sienta un hueco en el estómago, beba un gran vaso de agua a pequeños sorbos y escuche a su cuerpo, es asombroso como puede comprobarse que en muchas ocasiones basta con eso.

Fibra

La fibra “soluble” es bien conocida por su capacidad de reducir los niveles de colesterol en sangre, pero también influye sobre la insulina, veamos como:
Al término de una comida los niveles de insulina se elevan con el fin de metabolizar el azúcar y las grasas ingeridas, el consumir fibra antes y durante la comida mantendrá estos niveles de insulina equilibrados.
Por otro lado, los alimentos ricos en fibra, deben masticarse minuciosamente y consumirse despacio con lo que probablemente se coma menos, posteriormente pasan a nuestro estómago donde crecerán de volumen y ocuparán mucho espacio. Nos sentiremos llenos durante mucho más tiempo.
Otro valor añadido es que los alimentos con un alto contenido en fibra suelen aportar menos calorías.
Destacamos algunos alimentos ricos en fibra: cebada, avena, legumbres, manzanas y cítricos.

Los tentempiés

Con frecuencia hemos oído que “picar” por ejemplo algún aperitivo antes de las comidas o durante la tarde no es conveniente si se pretende adelgazar. Esta creencia es absolutamente falsa.
Se ha demostrado que los tentempiés cuando pasan muchas horas entre comidas, protegen los niveles normales de insulina y los hace descender más que si se toman solo 2 o 3 comidas al día abundantes.
La elección más acertada será realizar comidas ligeras y frecuentes con el fin de mantener los niveles de insulina y glucosa estables. El cerebro no se resentirá y no necesitará más combustible.
Desde luego, es necesario para que el “picoteo” sea efectivo, elegir adecuadamente los alimentos a consumir. Un aperitivo a base de patatas fritas, es una opción sin duda muy apetecible antes de la comida, pero sin embargo nada adecuada, ya que elevará los niveles de insulina y provocará que el apetito se incremente.
Sin embargo otras opciones como unos crudités, unos berberechos, unas pocas aceitunas o fruta, reducirán el apetito y aportarán muy pocas calorías.

La sopa mata el hambre

La clave de que la sopa es capaz de reducir el hambre es el volumen que ocupa en el estómago y a su vez los nutrientes que alberga, los cuales dejan satisfecha la necesidad de recibir alimentos.
Además, la sopa añade un factor psicológico, ya que al tomarla despacio y caliente es un excelente remedio para calmar los nervios favoreciendo la relajación.
Constituye por tanto una elección acertada al inicio de un agradable almuerzo o cena.

¿Qué hay en la nevera?

Resulta mucho más fácil resistirse a la tentación si cada vez que abrimos la nevera o alacena no encontramos unos deliciosos pasteles o unas patatas fritas imaginándonos su textura crujiente y apetitosa.
Es entendible que el resto de la familia no quiera privarse por completo de estos caprichos si no es su deseo, pero conviene además de evitar comprar grandes cantidades de este tipo de alimentos, que los miembros de la familia no los tengan tan a la vista de quien pretende evitarlos.

Sí a las especias

La comida preparada con especias como la cocina mejicana o india calma en mayor medida nuestro apetito, es debido a que el sabor intenso cubre la necesidad de comer.
Cabe destacar que los alimentos especiados aceleran el proceso metabólico y usados de forma racional sin excesos (un exceso podría resentir el estómago) y además, como sustitutos de la sal, es una manera de conseguir disminuir el apetito y a su vez la presión sanguínea.

Sí al ejercicio

La práctica moderada y regular de ejercicio físico calma el hambre debido a que ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre y modifica la respuesta insulínica.
Son ideales aquellos ejercicios moderados/suaves que no son practicados durante un tiempo excesivo, apagan el hambre debido al calentamiento que estos producen en el organismo.
Por el contrario si el ejercicio realizado requiere de un esfuerzo mayor y además se prolonga durante bastante tiempo, despertará el apetito debido a que las reservar de azúcar se agotarán de forma más rápida y solicitarán mediante una señal de hambre pronunciada que sean satisfechas.

Desencadenantes del apetito

Ciertas circunstancias que pueden ser variadísimas, desencadenan un apetito mayor al habitual. Un estado de ánimo, como la tristeza o las preocupaciones, pueden incrementar el hambre. En muchos casos pueden ser otros detalles que pasan inadvertidos, como un anuncio televisivo que produce un elevado estado de ansiedad y el cual se somatiza con un incremento del hambre.
Anotar cualquiera de estas situaciones y comprobar posteriormente qué y cuánto se ha comido y si incrementó nuestras señales de hambre, ayudará a descubrir qué puede estar ayudando a boicotear nuestra dieta desencadenando una sensación de hambre pronunciada.

En la mesa, relajados

Es muy importante no sentarse a la mesa con prisas y tampoco si se está demasiado nervioso. Intente relajarse un poco antes.
Se ha comprobado que comer relajadamente, si es posible con una música suave y lenta de fondo, conseguirá que se coma más despacio disfrutando mucho más del sabor y de los aromas de la comida.

Como alimentarse equilibradamente

Como alimentarse equilibradamente y perder peso

1.- Las proteínas requieren una mayor cantidad de energía para su digestión que los carbohidratos o las grasas. El proceso digestivo precisa de calorías, y es necesaria una mayor cantidad de las mismas si nos comemos una carne que un plato de arroz, de modo que si ambos aportaran las mismas calorías, llegarían algunas menos en el caso de la carne.

2.- Las calorías de la grasa son también "más" calorías que las de las proteínas y los hidratos de carbono, es decir, si te tomas un plato de pasta y tu cuerpo no tiene necesidades energéticas en ese momento, una parte de las calorías de dicho plato se acumularán como glucógeno (en el hígado y en los músculos) y el resto se transformará en grasa, por medio de un proceso que también consume calorías.

3.- Volviendo a las proteínas, es importante saber que activan ligeramente el metabolismo, algo que no ocurre con las grasas ni con los hidratos de carbono. Pero no es cuestión de ingerir grandes cantidades de carne o pescado, conviene recordar que hay unas proporciones lógicas y recomendables de cada tipo de nutriente.Se recomienda, al empezar un programa de tonificación intenso, hasta el doble de la cantidad recomendada diaria de proteínas, que puede variar entre los 100 y los 140 gramos por día, poniendo por caso que tu peso sea de 60 kilos tu ingesta de proteínas en un programa de ejercicio y tonificación muscular puede ser de unos 2 gramos por kilo, es decir unos 120 gramos (o más si eres una persona grande). Es importante destacar que conviene elegir fuentes de proteínas sanas como pueden ser los lácteos desnatados, carnes magras, pollo, pavo, quesos, huevos (la clara posee proteínas de muy alta calidad y fácil asimilación), pescados tanto azules como blancos y leguminosas.

4.- Existen algunas sustancias que tienen propiedades estimulantes, como la cafeína del café o del té, que producen una respuesta en el sistema nervioso capaz de hacer que aumente nuestra frecuencia cardiaca y se eleve el consumo energético en reposo. Pueden ser convenientes y saludables si se usan con moderación, pero debemos tener cuidado con abusar de ellas porque son adictivas y demasiado diuréticas, por lo que en cantidades excesivas pueden producir deshidratación.

5.- Infusiones como el té rojo y el té verde son también muy recomendables al tener un efecto poco estimulante y acelerar la combustión de las grasas. Además poseen un efecto suavemente diurético que nos ayuda a eliminar toxinas y depurar el organismo.

6.- Por último, minerales como el cromo tienen la propiedad de regular la secreción de insulina, la hormona encargada del metabolismo de la glucosa para transformarla en energía. Encontrarás cromo en la levadura de cerveza, en las setas, cereales integrales, hígado, cerveza, brécol… Por supuesto existen suplementos de picolinato de cromo que utilizan en muchos casos deportistas y culturistas para controlar la ansiedad por alimentos dulces.

Tentempies bajos en calorias

Los tentempiés son recomendables si sigues una dieta baja en calorías.

Tentempies dulces
* 1 vaso de yogur líquido
* 1 yogur natural entero (150 gramos)
* 1 yogur con frutas (150 gramos)
* 2 mandarinas
* 1 manzana
* 1 pomelo
* 1 naranja
* 1 plátano mediano
* 150 gramos de uvas
* 300 gramos de fresas o frambuesas
* 5 bizcochos de espuma o soletilla

Tentempies salados
* 2 tomates
* 100 gramos de jamón de york bajo en grasas
* 120 gramos de pechuga de pavo
* 1/2 panecillo untado con una cucharadita de mantequilla y una loncha de queso
* 1 rebanada de pan de molde con una fina capa de paté
* 7 galletitas saladas

Bebidas
* 1 vaso de zumo de naranja natural
* 1/2 litro de zumo de tomate
* 1/2 vaso de leche entera
* 1/2 vaso de vino blanco seco
* 1 vaso de cerveza sin alcohol

Información Nutricional

Etiquetas Nutricionales

Aquellos consumidores que leen las etiquetas de los productos alimenticios comen más sano y con menos calorías, aunque no siempre comprenden toda la información.
Leer la información nutricional debe ser un buen habito. 
¿Eres de los que leen la información nutricional? 
Aquellos que creen firmemente en las dietas de bajas calorías. Estas personas son diez veces más curiosas sobre el contenido de las etiquetas que los escépticos.
Los que son concientes de que la dieta está relacionada con riesgo de padecer enfermedades. Es común que el hipertenso enfoque su mirada en la cantidad de sodio o la que le tiene miedo a la osteoporosis, en el contenido de calcio. Aquellos que padecen de sobrepeso u obesidad y ya empezaron un proceso de cambio.
Los que no comenzaron la dieta suelen tener una actitud de “no me importa” frente a una etiqueta y prefieren ignorarla. Los fanáticos de los suplementos dietarios que hacen ejercicio regularmente. Si eres una chica de gimnasio, seguramente te fascine leer las etiquetas.